viernes, diciembre 15, 2006

A tod@s mis amig@s...


humano
Atribuciones.

Si el viento transportara en si pájaros de metal,
y si y solo si las luces de la ciudad despertaran serenas,
las venas de asfalto sofocarían mi vacuidad mental,
y las hormigas planas invadirían hasta tu lengua muerta
de cariño, o de lenguaje o de candor.


Y si tu ojo intencional cancelara el pánico de mirar,
y tus ojos murmuradores describieran cráteres de Luna,
y si las flores sobre la espalda, cataran el sonido anidado en tu boca,
un día cualquiera,
renacería mansamente el musgo arraigado en tu ingle
sobre el surcado pliegue de mi memoria.

antropoide

jueves, diciembre 14, 2006

viernes, agosto 18, 2006

¿Somos lo que escribimos?

Justamente esta mañana estaba pensando en que estoy escribiendo muy poco en mi blog estos días... pero por un lado y más allá de que no tengo mucho auditorio y fans lo cual ya es una palabra en mayúsculas, confío en que es una virtud confiar en la honestidad propia...y escribir poesìa no por compromiso sino por libertad, sòlo cuando los demonios se sueltan de sus amarras y revolotean hondo en la mente.

Y pensaba, jugando también a veces con el lenguaje... que escribir poemas no debe ser un acto obligado para un momento especìfico... mas bien de pronto llegan imágenes a la mente... espacios espontáneos dependientes a toda costa de una identidad propia y su narrativa... líneas argumentales humedecidas con la experiencia, con las fatigas del camino andado y sus prescripciones, y con todas aquellas posibilidades infinitas de los sueños...

Y dicho todo lo anterior... quién de ustedes está de acuerdo conmigo en que podríamos equiparar un poema con un film, como un producto y expresión a la vez de un acto creativo, un producto lingüístico o sensorial o cualquier otro-son miles las posibilidades expresivas de los humanos-, que transita en un mundo cultural y por tanto como un mensaje de alguien dirigido hacia la otredad, sin destinatario y sin retorno.
Este mensaje y mundo identitario a la vez tiene por tanto una intención o una intencionalidad en el sentido de Dennett, que echando mano de sus propias ideas pienso que es un mensaje de alguien acerca de algo-obvio-, y pensando en las reacciones mentales que pueda producir esa creaciòn en los demàs.

¿Entonces, ya bien pensado y honestamente... quién dice que no somos lo que escribimos?

Las líneas desordenadas de todo.....



Líneas pétreas.

La paciencia de un dibujante y su lápiz habilidoso,
acarician el esbozo de la tarde sempiterna sobre papel.

Ha terminado la lluvia y adentro los monos juegan,
en su jaula plena de vacío eterno, prisionero en sí mismo.

Un perfume a lodo mojado intenta escapar por la puerta,
pero yo lo suspendo en el humo contingente de la memoria.

Es tarde y el cielo con sus lunares frescos y titilantes,
humedece con sus lágrimas a los sombreros nuevos.

Solo en medio de tanta casualidad incierta,
la materia de lo posible,
también puede fosilizarse sobre la piel.

lunes, julio 10, 2006

Transiciones




Transiciones.

Las venas de las verdes hojas
estremecen a mis ojos ya desvencijados.

Y las neuronas, alineando el esqueleto de los peces,
allá en la Ensenada donde coexistes con el agua.

Ya no grita con la lluvia el perro negro,
sólo con los truenos que atormentan a las flores.

Si mis pupilas se sonrojan con tus senos fatigados,
tus cándidas veredas devienen tortuosos caminares.

Al tiempo que mis dedos garabatean sobre tu espalda,
el espacio entre los signos parece reducirse a lo posible.

humberto baeza



Control de la cosa en sí. humberto baeza

domingo, junio 04, 2006

Resonancia




Gotea el tiempo.

El hilo del tiempo acaricia los surcos de mis manos cansadas y el sonido hermético de una gota que cae perfuma el espacio.

Mis ojos acarician el misterio encerrado en tu falda entallada y tus retinas escudriñan el cadáver de mis neuronas muertas.

Si dibujas sueños en la superficie del agua, los árboles fallecen biológicamente, y germina el silencio sobre el olvido de mi en tu garganta.

A menudo secuestras las tímidas persianas de la casa, con tus dedos y tus piernas de cariño hambrientos.

Con el pincel de los deseos te dibujo sobre mi alma filosa y al final el breve alarido de un perro.

Con el termòmetro del pasado mido el agua dulce de tu boca desnuda, en el instante frágil donde sòlo fumo tu sonrisa en mi memoria.

Entonces se vuelve costumbre un día arrojar las palabras al fuego, y tan fácil se calcina el futuro.

Humberto Baeza

¿Alguien puede ver un gato zacatecano en la imagen?