martes, febrero 27, 2007

Entresijos




Estrategias neurales


Tu diafragma intencional trastoca mis placentarias estadías,
hormigas planas huérfanas de mielina eclosionan en la boca,
entre el puente del adentro y el afuera
el encéfalo respira sincopales golondrinas,

en la madeja de hilos conductores vegetan los sentidos,
justo en el espinazo las sinapsis gestan y paren a sus crías.

Un simio ahondando va su escondrijo sobre los sueños,
una mujer peregrina enerva estos ojos con un pulsar,
a través del software y el hardware de los entresijos,
bosquejo ventanas sobre lagunas espaciales,
un ojo atraviesa dizque fronteras en movimiento,
y ya bien adaptado se sumerge en el estanque del cielo.

lunes, enero 15, 2007

Influencia de los moros en Real de Catorce?



San Quintín, Chiapas ahora mismo...

Variación heredable en eficacia

San Quintín.

I
Amanece lánguidamente sobre la casa vuelta calma,
el suelo ambarino de las frágiles veredas
endulza sus pupilas matinales más vivas aún,
y las pálidas nubes violan a sus sentidos ensimismados.

II
Al tiempo que ella juega con los niños furibundos
en la pista de aviones bosquejada sobre la sangre,
el eco de su risa perfuma mis huesos auditivos,
y cicatriza sobre el silencio de la selva por un instante.

III
El río bruno ahora trajina con almas pasajeras,
que retozan, que vivamente juegan sin morder al tiempo,
la memoria vertiginosa a la carne espina,
entretanto, danza un niño sobre las aguas tercas.


Ouroboros

jueves, enero 04, 2007

Lagunas mentales

Laguna Miramar

De qué hablaré hoy si mis retinas sólo acarician tus arenosos dientes,
en qué hemisferio cerebral instalaré tu reflejo candoroso,
una vez termine de germinar en mis sentidos.
Con qué nutriré la oceánica morfología de tu nombre complicado:
con animales planos morando tus entrañas,
con peces citadinos nadando al revés,
o con burbujas agónicas dando a luz fonemas de tu risa.
Y es que no sabría más nada conocer con el cuerpo,
sólo con la certeza de tu nombre instalado en el agua.



El perro

Un perro corre tranquilo en el horizonte
en medio de mis neuronas convalecientes
tal vez creyendo que es un bisonte
sobre caminos reales y no accidentes.

Tal vez el perro grite por la locura
que trae la luz en medio de la mañana
si en las retinas negras y sus figuras
se funden sombras de tu fantasma.